Verdades como plátanos

Sabiendo que tomamos más calorías a partir del alcohol que a partir de las sanísimas legumbres; sabiendo que consumimos, de media, unos 111 gramos de azúcar al día; sabiendo que prácticamente duplicamos el límite máximo de consumo diario de sal; y, sobre todo, sabiendo que tomamos casi el 40% de las calorías a partir de productos ultraprocesados… sabiendo todo eso, a los nutricionistas nos deja de piedra escuchar una y otra vez que el plátano es peligroso.

Que si tiene mucho azúcar, que si es muy calórico y engorda, que si está contraindicado en personas con diabetes, que si estriñe… Y, sobre todo, que si tiene demasiado potasio, lo cual lo convierte en algo así como uranio empobrecido.

Quien hace tales afirmaciones, ¿es un verdadero experto o más bien podemos denominarlo “cuñadietista”? Veamos

El plátano no engorda

Para empezar, los azúcares de la fruta (y eso incluye los azúcares del plátano) no nos preocupan a los nutricionistas.

Me tomé la molestia de profundizar en esta cuestión en un texto que les aconsejo que lean, si no lo han hecho ya, antes de seguir. Lo titulé “¿Por qué no engorda la fruta, si tiene azúcar?”.

Hoy solo añadiría, por un aparte, un necesario artículo de Laura Caorsi (@lauracaorsi), una gran periodista, titulado “¿Cuántas calorías tiene un plátano?”.

Y, por otra parte, añadiría la conclusión de dos estudios que no cité en dicho texto.

Fruta

El primero es el publicado el 22 de septiembre de 2015 (PLoS Med. 2015 Sep 22;12(9):e1001878).

Esta investigación constató que el aumento en el consumo de frutas se relaciona con un menor riesgo de obesidad. Es decir, a más fruta, menos posibilidades de padecer obesidad.

Pero no cito este estudio por su conclusión, sino porque encontramos el plátano dentro de las frutas evaluadas (no en forma de zumo, que no es “fruta”, como expliqué en el artículo “El zumo de fruta no es “fruta”, ni siquiera si es casero”).

Hoy, 26 de junio de 2019, dicha estrategia desprende 110 estudios, ninguno de los cuales sustenta la supuesta capacidad “engordante” del plátano.

Vamos pues con el segundo estudio.

Se trata de una muy reciente revisión sistemática de la literatura científica (Front Nutr. 2019 May 8;6:66). Aquí traigo su conclusión:

“La evidencia actual sugiere que es poco probable que el consumo de fruta entera y fresca contribuya al consumo excesivo de energía y a la adiposidad, sino más bien que tiene poco efecto sobre estos resultados o los limita modestamente.

Los ensayos controlados aleatorizados (ECA) de comidas individuales, los ECA con una duración de 3 a 24 semanas y los estudios observacionales a largo plazo son relativamente consistentes a la hora de respaldar esta conclusión.

La fruta entera y fresca probablemente no contribuye a la obesidad y puede tener un lugar en la prevención y en el manejo del exceso de adiposidad”.

O, dicho con otras palabras, estamos bastante seguros de que la fruta no engorda y es probable que sirva de ayuda para prevenir o incluso tratar la obesidad.


 

Fuente: Julio Basulto

Dietista Nutricional

Por tu éxito

Equipo BoxTrain

Abrir chat
1
Hola, soy Ed, ¿puedo ayudarte?